PENTAGRAM
Bajo la señal del Viejo Lobo

Marzo 22/2025, Club Blondie.

PENTAGRAM es un fiel reflejo de las vueltas que da la vida en su máxima expresión. Con más de 50 años de trayectoria en la que ha pasado por todo, Bobby Liebling ahora disfruta de inesperada popularidad gracias a la magia de las redes sociales. La anécdota partió por un tiktok del icónico frontman en una presentación que dio paso a memes y reels, lo cual repercutió directamente en la atención que recibe este viejo culto originado en Washington D.C., gringolandia: sus escuchas en Spotify aumentaron en 100.000 en un mes.

Y todo esto lo pilla en medio de la gira de promoción de "Lightning in a Bottle", su más reciente álbum -del cual ya hablamos en 'TPcito'- que nos ha demostrado que hay cuerda para rato mientras siga vivo y libre mi compadre, por supuesto. En el marco de esa gira, tan solo dos años y medio después de su esperado debut en Chile es que llegó una segunda chance para aquellos que no pudimos asistir, así como también para sus nuevos seguidores y para quienes se repiten el plato; en esta ocasión, acompañados de los locales IIII, de quienes he oído nombrar pero jamás les puse oreja. Vamos a ver qué sucede.

IIII
A tiempo con lo programado, IIII hace la apertura de la velada. No puedo decir más que con la pura comenzada quedé consternado; un sonido denso, profundo que cala hasta los huesos con su pesadez y una marcha a medio tempo que me hizo erizar la piel rápidamente: 'dame más de esta mierda, que me gusta'. Su estilo podría definirse como una aceitada combinación de Doom con Post-Hardcore/Rock/Metal. Las desgarradoras vocalizaciones de Christian Spencer (BAGVAL) te hacen vibrar con su expresividad: el hombre toca y sufre en vivo y en directo. Los músicos reflejan una cohesión notable que realmente te hacen mantener el trance musical sin desentonar, lo cual ayuda en la experiencia inmersiva de su sonido. Joya es decir poco, la verdad.

Con cada canción que propusieron lograron construir una atmósfera tormentosa y demencial, comandados por el implacable pulso de la batería en manos de Ale, y por supuesto en el trabajo de cuerdas destacó mucho el Fuzz, el Delay y con el Reverb metido hasta en el micrófono, con un resultado perfecto para lo que la música planteaba. Con media hora les bastó para echarse al bolsillo a todos los presentes, que premiaron el esfuerzo del cuarteto nacional con su reconocimiento. Un gustazo disfrutar de grupos con tanto nivel; no me cabe duda alguna que su séquito de seguidores aumentó inmediatamente después de haber concluido su paso por el escenario de la Blondie. ¡La raja!

PENTAGRAM
Tras el magno acto de apertura de la noche, vino el momento del plato principal, saliendo el conjunto estadounidense a la hora programada siendo bienvenidos bajo el efusivo ambiente de la pista central, que recibió con entusiasmo al corte "Live Again", de su más reciente álbum. Sólido desempeño tanto de los instrumentistas -con un Henry Vásquez (SAINT VITUS) inspiradísimo durante toda la velada- como de Don Bobby en sus vocalizaciones; es impresionante verle en vivo y lo bien que cumple su rol. El mero hecho de que pese a tanta aventura y desventura siga con nosotros es un regalo, y se nota que el 'tata' lo sabe y disfruta de la repentina popularidad. Verlo desenvolverse sobre el escenario es una mezcla entre misticismo y degeneración, con esa mirada penetrante y sus bailes sobre el proscenio con movimientos de cadera lascivos y gestos obscenos que van y vienen durante su interpretación. Y lo más importante, impecable en su ejecución vocal y en la presencia que marca al estar en el púlpito de esta misa negra.

El show recién comenzaba y ya con la tríada inicial la pista parecía venirse abajo a raíz de la euforia colectiva: los vitoreos y aplausos no paraban mientras transcurrieron "Starlady" y luego una de las primeras joyas de la noche: "The Ghoul", de gran ejecución y que ya desde aquel punto puso los tintes sombríos dentro de la ceremonia. Luego, tras otro tema nuevo, vendrían dos temas igualmente icónicos, "When the Scream Comes" y "Sign of the Wolf (Pentagram)", que casi echarían abajo el recinto con el delirio reinante en el ambiente. Cabe destacar también el impecable trabajo y presencia en guitarra de Tony Reed, que con su simpatía y buena onda se ganó sin problemas a la fanaticada.

Ya en el último tramo de este viaje a través de más de 50 años de historia, brillarían con luces propias la solemne "Review your Choices" y la demencial "Walk the Sociopath", que con el corazón apesadumbrado nos lleva al descendiente camino a la insanidad. Todos en la disco clamaban por Liebling y su combo para que al menos se soltaran un temita más, cosa que sucedió cuando regresa la pandilla a la tarima a modo de agradecimiento frente a tanto afecto que emanaba del público, y cerraron con broche de oro al encajar "Forever my Queen" y "20 Buck Spin" en el encore.

Los gritos pidiendo a Bobby y a PENTAGRAM no cesaron en un buen rato, sin embargo ya estaba todo dicho por ahora. Con una Blondie bastante llena y un audio sin contratiempos, el show fue un lujo: una entrega total por parte de músicos y asistentes hizo que el recinto rebosara energía y euforia al contemplar una leyenda viviente de este calibre. Simplemente Épico. Y ojito que el viejo cochino parece tener cuerda para largo tiempo, así que a no perder las esperanzas de volver a tenerlo por estos lares.

Por Hernán González U.
Fotos por Fotos Metal. (Galería completa en el siguiente link)

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